YO SOY




El blog que quere transpasar el velo, abrir la puerta
y alcanzar la LUZ de DIOS

miércoles, 10 de marzo de 2010

La Biblia

Las sogas de la muerte me rodearon; avenidas impetuosas de [hombres] que no servían para nada también siguieron aterrorizándome. 5 Las sogas mismas del Seol me cercaron; los lazos de la muerte se presentaron delante de mí. 6 En mi angustia seguí invocando a Jehová, y a mi Dios seguí clamando por ayuda. Desde su templo él procedió a oír mi voz, y mi propio clamor ante él por ayuda ahora entró en sus oídos.

Salmo 18:4-6 
En mi angustia seguí invocando a Jehová, y a mi Dios seguí clamando por ayuda. Desde su templo él procedió a oír mi voz, y mi propio clamor ante él por ayuda ahora entró en sus oídos.

Salmo 18:6
Y la tierra empezó a sacudirse y a mecerse, y los fundamentos mismos de las montañas se agitaron, y siguieron sacudiéndose de aquí para allá porque él se había encolerizado. 8 Humo subió de sus narices, y de su boca fuego mismo siguió devorando; carbones mismos flamearon desde él. 9 Y procedió a doblar los cielos hacia abajo, y a descender. Y había densas tinieblas debajo de sus pies. 10 Y vino cabalgando sobre un querubín, y vino volando, y vino a vuelo rápido sobre las alas de un espíritu. 11 Entonces hizo de la oscuridad su escondrijo, todo en derredor de sí como su cabaña, aguas oscuras, espesas nubes. 12 Del resplandor enfrente de él hubo sus nubes que pasaron, granizo y brasas ardientes de fuego. 13 Y en los cielos Jehová empezó a tronar, y el Altísimo mismo empezó a dar su voz, granizo y brasas ardientes de fuego. 14 Y siguió enviando sus flechas, para esparcirlos; y disparó relámpagos, para ponerlos en confusión. 15 Y los cauces de las aguas se hicieron visibles, y los fundamentos de la tierra productiva quedaron al descubierto a causa de tu reprensión, oh Jehová, de la ráfaga del aliento de tus narices. 16 Estaba enviando desde lo alto, estaba tomándome, estaba sacándome de grandes aguas. 17 Estaba librándome de mi fuerte enemigo, y de los que me odiaban; porque eran más fuertes que yo. 18 Siguieron presentándose delante de mí en el día de mi desastre, pero Jehová llegó a ser como un apoyo para mí.

Isaías tuvo una revelación del gran deleite de Dios sobre nosotros. Dijo Isaías:

Y ahora, esto es lo que ha dicho Jehová, tu Creador, oh Jacob, y tu Formador, oh Israel: “No tengas miedo, porque yo te he recomprado. [Te] he llamado por tu nombre. Eres mío. 2 En caso de que pases por las aguas, yo ciertamente estaré contigo; y por los ríos, no te inundarán. En caso de que andes por el fuego, no te quemarás, ni la llama misma te chamuscará. 3 Porque yo soy Jehová tu Dios, el Santo de Israel tu Salvador. He dado a Egipto como rescate por ti, a Etiopía y Sebá en lugar de ti. 4 Debido al hecho de que has sido precioso a mis ojos, se te ha considerado honorable, y yo mismo te he amado. Y daré hombres en lugar de ti, y grupos nacionales en lugar de tu alma. 5 ”No tengas miedo, porque yo estoy contigo. . . .

Si soy de Dios, esas palabras son para mí. Son una promesa de Dios para mí, cuando atraviese las aguas, ríos o el fuego de las adversidades, sean cuales sean.

Si Jehová me ve como un ser precioso, ¿quién soy yo para verme de otra forma?


Si Jehová me considera honorable, ¿quién soy yo para verme como menos que eso?

No hay comentarios:

Publicar un comentario